Desde Buenos Aires
Como algunos ya saben, estoy pasando una temporada en tierras argentinas. Hasta ahora han sido dos semanas en BsAs, una verdadera metrópoli europea en Sudamérica. La ciudad es increiblemente grande y llena de contrastes. Al lado de preciosas casas coloniales con puertas de madera talladas se erigen edificios de 15 plantas, y es normal encontrar palmeras tropicales y ficus como árboles urbanos. El lenguaje llama también la atención, y los españoles (o “gallegos”, como dicen aquí) son reconocidos a las dos palabras. Aquí, los filetes se llaman bifes, los extintores matafuegos, las fresas frutillas, y cuando alguien te da su número de teléfono lo agendeas en el celular para podear disquearlo automaticamente (todo con la correspondiente pronunciación de la c/z y de la ll). Eso sí, la mayoría de los porteños que hemos conocido son muy amables, simpáticos, y sobre todo habladores.
Argentina se encuentra en plena recuperación económica, la inflación es enorme, y el peso se encuentra muy devaluado, en especial respecto al euro. Pero hay un potencial enorme (seguro que los próximos años recupera su posición). Eso tiene una clara ventaja para los europeos: las cosas cuestan aproximadamente un tercio de lo que costarían en España o Alemania, especialmente los productos argentinos (cuero, ropa, etc.). Los contrastes entre clases son muy grandes: hay gente con mucho dinero, pero todas las noches las calles se llenan de brigadas de “cartoneros” que viven de recoger de la basura cartones y otras cosas útiles.
Capítulo aparte merece el tango, ya escribiré algo más adelante. Como tanguero militante he visitado bastantes clases y milongas (bailes) con orquestas en directo.
Y para daros envidia: la carne (sobre todo el bife de lomo), la repostería (empanadas, dulces y tartas) y el vino argentino (la uva Malbec se cultiva mucho aquí) son impresionantes. Las verduras y frutas saben de manera especial y por tres euros tienes dos bolsas llenas (con eso en Alemania tienes sólo para las bolsas y dos manzanas). Además, las boutiques del barrio de Palermo (donde vivimos) tienen ropa guapísima (Tina y yo nos volveremos con las maletas llenas), y los zapatos de tango y las cazadoras de piel te las hacen a medida, y todo por un tercio de lo que costaría en Europa.
Ya escribiré más otro dia, y subiré alguna foto. Hoy nos vamos hacia el norte, a las cataratas del Iguazú y al parque natural de Esteros del Iberá. Pasaremos la Navidad (a treinta grados, aquí es pleno verano) en la zona con una conocida alemana y luego emprenderemos viaje hacia la Patagonia, en concreto hacia Península Valdés, a saludar a las ballenas y a los lobos marinos.
Un saludo a todos desde BsAs y mucha felicidad en estos dias festivos.


on 16 Diciembre, 2007 at 23:32
che pibe!!
que bueno
on 17 Diciembre, 2007 at 0:17
[…] Cambiando de tema, desde Argentina ha escrito un post mi hermano. Leerlo, que no hago resumen. […]